Creo, como especialista, que el "hambre de amor", es lo que hace tanta falta en este grupo de pacientes, azotados por una enfermedad que hace sufrir el cuerpo y el alma.
Wilhem Reich, discipulo de Freud y precursor de lo que se llama actualmente la Bioenergetica, señalaba como es que mente y cuerpo se encuentran conectados, y que los traumas infantiles, se quedan "atrapados" como energía negativa en el cuerpo, lo que desencadena las famosas neurosis de distinto tipo, hoy llamado, trastornos de personalidad. Es así que propuso trabajar con la energía corporal, para facilitar la llegada de las emociones y junto con ello, el darse cuenta de los pensamientos que conlleva el verdadero origen de los padecimientos del cuerpo, que son solo expresiones coroporales de un alma herida.
Reflexionemos sobre el tema, y generemos algunas ideas sobre este interesante trastorno psíquico, en base al siguiente video que les comparto a continuación.
Esperamos sus aportes.
ASESORA DE INTERNADO

